El VCFI es el índice creado por la Autoridad Portuaria de Valencia para reflejar la evolución de las tarifas del mercado de exportación de contenedores llenos por vía marítima desde Valenciaport. El VCFI responde a las siglas en inglés de Valencia Containerised Freight Index. Este índice servirá a los cargadores como herramienta para prever la evolución de los fletes con sus mercados de interés, lo que supone un elemento determinante del coste de sus operaciones de exportación. Por otro lado, también será útil para los operadores que ofertan dichos servicios, al constituir un elemento de benchmarking de la evolución de los fletes en el mercado y los suyos propios.

NOTA: Dada la excepcionalidad de la situación actual, el VCFI continuará publicándose según periodicidad habitual, si bien los datos deben considerarse como provisional, pudiendo ser objeto de un ajuste posterior.

VCFI General

La crisis generada por la emergencia sanitaria del Covid-19 sigue marcando la actividad económica y condicionando los flujos de comercio internacional. En las últimas semanas se percibe una reactivación económica en parte de zonas del mundo que se refleja en el tráfico comercial.  En este contexto, el Valencia Containerised Freight Index (VCFI) del mes de junio ha experimentado un ligero repunte con un aumento del 1,62% respecto al mes anterior.  hasta situarse en los 1.266,07 puntos. El acumulado desde el inicio de la serie del VCFI (enero 2018) refleja un crecimiento del 26,61%.

Respecto a los indicadores que influyen en esta tendencia, destacar por un lado, que desde el inicio de mayo el precio de bunkering ha experimentado una tendencia al alza hasta el día de hoy, si bien, sus niveles siguen situándose en valores inferiores a los de los meses precedentes.  Lo mismo sucede con el precio del petróleo, donde el barril de Brent europeo tocó su mínimo del año en abril con 18,38 dólares por barril hasta repuntar progresivamente y situarse en junio en un promedio de 40,20 dólares. Respecto a mayo, este mes ha experimentado un fuerte crecimiento del 36,82% en el precio del barril debido al aumento de la demanda por la reactivación de la actividad económica.

En este sentido, uno de los principales determinantes de la evolución de los fletes es el funcionamiento de la coyuntura económica internacional que marca el comportamiento de la oferta y demanda de capacidad en el mercado de transporte marítimo. Así, según los últimos datos publicados en junio 2020 por el Fondo Monetario Internacional en su World Economic Outlook, se espera que la economía mundial se contraiga un 4,9% en 2020 y que el comercio internacional siga la misma tendencia, pero con mayor intensidad en la caída, reduciéndose un 11,9% (incluyendo la actividad turística).  De hecho, en el primer trimestre del año, el comercio global se contrajo a una tasa interanual del 3,5%, dato que recoge los efectos de la crisis provocada por la emergencia sanitaria de la Covid-19 con la reducción de la actividad económica y comercial en buena parte del mundo. Sin embargo, desde dicho organismo abren una vía a la esperanza para el año 2021, cuando se espera que los flujos comerciales vayan recuperándose hasta alcanzar la tasa de crecimiento del 8% a medida que repunte la demanda doméstica. Pese a este esperanzador dato, estas previsiones no son ajenas a los riesgos económicos que han quedado en segundo plano a causa de la pandemia, como por ejemplo una escalada en las tensiones entre China y Estados Unidos en múltiples frentes o la evolución del precio del petróleo derivado de los conflictos entre los diferentes productores.

Las navieras se han adaptado a este escenario global del mercado de una reducción en la demanda. Entre estas medidas, han reducido la capacidad en algunas de las rutas comerciales de contenedores más destacadas del mundo, como la que une Europa con Lejano Oriente. Esto se refleja en los datos de flota ociosa a principios de junio (8 de junio), que alcanzó las 521 unidades y 2,61 millones de TEU, representando un 11,2% sobre el total de flota activa (Alphaliner). De los 521 buques inactivos, tan sólo el 11,7% son destinados a la instalación de scrubbers (filtros purificadores de los humos de los buques que impiden la emisión de partículas y de azufre), por lo que el resto se debe a la coyuntura actual del mercado. No obstante, el último dato publicado (22 de junio) muestra una reducción en los niveles de flota ociosa, representando el 9,9% del total de flota activa hasta alcanzar las 453 unidades, mejorando los resultados de principio de mes. Si bien este dato muestra todavía un elevado porcentaje de flota inactiva, ésta ha reducido su nivel respecto al existente a finales de mayo, donde llegó a representar el 11,6% sobre el total de flota activa. Según Alphaliner, este ligero descenso se espera no sea algo aislado y que en los próximos meses vaya reduciéndose progresivamente el porcentaje de flota inactiva a medida que las navieras van reincorporando a su oferta algunas líneas que quedaron temporalmente suspendidas por la situación excepcional del Covid-19.

Comportamiento por áreas

Pese a que el VCFI general muestra un crecimiento moderado en los niveles de fletes, los cierto es que cuando se analiza por áreas, la mayoría de estas disminuyen, y únicamente hay tres zonas donde los precios del transporte marítimo aumentan. Estas áreas donde los fletes de exportación incrementaron son Oriente Medio (+13,08%), Lejano Oriente (+8,40%) y el Mediterráneo Oriental (+0,20%). Esto se debe en gran medida a que, en un contexto local, tras la caída de tráficos durante los meses de mayor intensidad de la pandemia (marzo-abril-mayo), los flujos manejados por el puerto de València han iniciado en junio la vía de la recuperación. Así, la presión de una mayor demanda ha provocado el alza de los fletes debido a las restricciones de espacio (blank sailings) en la ruta Lejano Oriente que incluye, en muchos casos, el paso por Oriente Medio.

En cuanto al resto de áreas, la que sufre un descenso más acusado es Latinoamérica Atlántica, con un (-14,17%), seguida de África Costa Oriental y Estados Unidos, mientras que el resto de las áreas experimentan descensos de menor relevancia (por debajo del 1,5%). Si bien los bajos precios de bunkering pueden ser un factor común clave en todas, las peculiaridades y evolución de los fletes en cada área muestran divergencias en cuanto al comportamiento en cada una de ellas.  En el caso de Estados Unidos y Canadá, desde enero hasta abril de 2020, los fletes han presentado siempre tasas de crecimiento superiores al 1,5%. Mayo fue el primer mes donde sufrieron un fuerte descenso para continuar en junio la misma senda y compensar las subidas de los meses anteriores. En una situación similar se encuentra Latinoamérica Atlántica, donde hasta marzo encadenó varios meses de subidas.

VCFI Mediterraneo Occidental

Los fletes con el Mediterráneo Occidental, en junio descienden un 1,56%, situando el valor del índice en 1.049,28, un dato que no confirma la tendencia de mayo donde hubo un ligero crecimiento. Si analizamos el comportamiento de los fletes en la primera mitad del año 2020, se observa como con la entrada en vigor de la nueva normativa IMO 2020 los fletes crecieron en enero un 11,57% pero los tres meses siguientes encadenaron descensos. Tendencia que volvió a romperse en mayo con una subida del 3,28%, pero que no se ha confirmado en junio donde se ha vuelto a resultados negativos (-1,56%) En el balance global, las subidas son más intensas que los posteriores descensos por lo que el índice se ha situado siempre por encima de los 1.000 puntos, algo poco frecuente en este subíndice.

VCFI Lejano Oriente

Por lo que respecta a Lejano Oriente, tras experimentar un descenso en mayo, los fletes vuelven a crecer en junio un 8,40%. De este modo, el subíndice regional del VCFI para Lejano Oriente se sitúa en 1.871,90 puntos, alcanzando su máximo histórico desde el inicio de la serie en enero de 2018. Si bien los fletes con esta área han estado tradicionalmente marcados por niveles bajos en los flujos de exportación, en los últimos meses se han producido fuertes subidas que han compensado meses de bajada por lo que el crecimiento acumulado desde el inicio de la serie es de un 87,19%. En la coyuntura actual, según datos de Alphaliner, la ruta Europa-Lejano Oriente se ha reducido un 17,1% de capacidad a 1 de junio de 2020 comparado con la misma fecha del año anterior. Esta disminución de la capacidad ha ejercido presión sobre los fletes ante un aumento de la demanda.