La crisis del coronavirus pone en valor la prensa especializada

Valenciaport da voz a los agentes implicados en la comunidad portuaria y defiende la función social del rigor periodístico como un valor estratégico

¿Cuánto material sanitario se ha importado desde el inicio de la crisis del coronavirus? ¿Los suministros están garantizados gracias al transporte de mercancías? La creciente demanda social de información ocasionada tras la vertiginosa expansión de la covid-19, desde su esfera más global hasta el hiperlocalismo, ha puesto de manifiesto no solo el valor de las fuentes oficiales, sino del periodismo especializado, así como de la especialziación de los periodistas de los medios de información general. Y es que, el rigor y la profesionalidad de los medios han demostrado que permiten mantener la cohesión del sector del transporte logístico-portuario.

Con la función de «hacer de cada especialidad algo comunicable y susceptible de codificación para mensajes universales«, como apunta el catedrático Fernández del Moral, la Información Periodística Especializada (IPE) es capaz de ordenar infinidad de datos y colocarlos en un «contexto que favorezca una visión global a sus destinatarios«. Una de las evidencias más constatables de este escenario comunicativo se halla en el sector logístico y portuario, que posee una óptima red informativa especializada.

El Puerto de Valencia y las empresas con él relacionadas generan suficiente información para «alimentar» dos medios diarios de información logístico-portuaria, El Diario del Puerto y Valencia Marítima, así como otros especializados como La Gaceta del Turismo. Del mismo modo, en València mantienen delegaciones los digitales catalanes El Canal y El Mercantil, y el vasco Transporte XXI.

Entender la pandemia desde la especialización logística

El sector logístico y de transporte portuario crece ininterrumpidamente, consolidándose como uno de los vectores económicos más importantes de España, dando respuesta a una demanda de la economía nacional. Los puertos no son un fin en sí mismos, si crecen es porque atienden a las sociedades y empresas de su entorno. Este crecimiento va acompañado de una mayor demanda de información, a la que también está atendiendo Levante-EMV con la sección especialziada semananal, Distrito Portuario.

Son múltiples los factores y datos que se difieren de la actividad de la dársena valenciana, que involucra a numerosos actores empresariales y cuya efectividad del transporte no podría acometerse sin una maquinaria especializada profesional basada en la premisa de que todos los agentes aportan información.

Sensible a esa demanda de información, la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), además de gestionar el puerto, se ha convertido en una «maquinaria generadora de información», un «modelo de transparencia entre los puertos del mundo», según afirma su presidente, Aurelio MartínezValenciaport ofrece mensualmente un índice especialziado en la evolución de los fletes de exportación (VCFI), trimestralmente presenta un informe de coyuntura internacional y, semestralmente, un índice de conectividad. Además de los datos sobre el estado del agua y del aire, se elaboran anualmente y los estudios de impacto económico. Del mismo modo, en su página web se ofrece un especializado apartado denominado «Foreland 4.0» con toda la infomación que cualquier profesional o particular pueda precisar sobre tráficos y mercancías.

Digerir, ordenar e informar sobre tanta actividad exige cada vez más una prensa y unos informadores especializados. Y es que, entre las diversas mercancías que transitan por los puertos de Valenciaport (València, Sagunt y Gandia) también se mueven ingentes cantidades de información.

Cada contenedor genera un promedio de 80 nuevos datos, una elevada cifra que se dispara si se tiene en cuenta que Valenciaport efectúa el transporte de más de cinco millones de contenedores anualmente. Su centro intercambiador de documentos digitales ha conseguido «levantar» y hacer posible que funcione un puerto sin papeles, pese a producir más de 80 millones de documentos digitales al año y 300.000 archivos diarios. Información relativa al funcionamiento logístico y económico de la Comunitat Valenciana en una época convulsa en la que se genera más información de la que puede ser consumida.

Así, «la importancia de dotarse de instrumentos de comunicación profesional no solo beneficia a la sociedad, sino al entramado de actores que interviene en la cadena logística de mercancía, como estibadores, remolcadores o agentes de seguridad», explica Fernando Vitoria, director del Diario del Puerto».

Desde los medios se presta atención a la necesidad de información de las empresas, pero «en esta pandemia en la que ha triunfado el teletrabajo ha quedado demostrado que las empresas que han tenido la capacidad de explicar cuál es su actuación durante esta crisis son aquellas que cuentan con gabinetes de comunicación propios, cuyo trabajo, junto al de la esencial generación de información de la APV, es cada vez más necesario», señala Rafael Miñana, director de la Gaceta del Turismo.

Un proceso transversal gracias a la digitalización, que permite la interconexión y que ha ayudado a transmitir la actividad de logística y de transporte valenciana, poniendo en valor su carácter estratégico. En este sentido, «debe defenderse la importancia de la comunicación profesional y, en tiempos de crisis, más todavía», indica Cristina Saiz, directora de Valencia Marítima, quien concuye soslayando que «solo llegaremos a buen puerto si todos los actores implicados en la comunidad portuaria remamos juntos hacia el mismo lugar en que la comunicación ha adquirido un valor estratégico indiscutible».

#Alpiedelcañón

La Autoridad Portuaria Valenciana (APV) ha querido dar visibilidad a aquellas personas que han estado al pie del cañón desde el anonimato. Por ello, ha creado el movimiento #Alpiedelcañón, una iniciativa que sirve para dar voz a todos los trabajadores y trabajadoras que hacen posible el funcionamiento de la cadena de transporte de mercancías, facilitándoles un portal digital en el que explicar su trabajo y actividad diaria. Una iniciativa, por tanto, en la que el rigor periodístico debe estar al pie del cañón.