Antonio Fraguas “Forges” ha sido la viñeta nuestra de cada día y de cada semana durante años y años. La ventana de humor, de alerta ante la injusticia, de crítica ante la desigualdad durante muchos años de nuestras vidas. Forges es un referente de la transición a la democracia de nuestro país, de la transformación social y económica
de una España a caballo entre dos siglos que realmente son como dos mundos.
El siglo XX está cada vez más alejado de nuestro día a día, pero el XXI casi se nos escapa de las manos a medida que transcurren los meses.

Vivimos en un tiempo de cambio permanente con instantes, con hechos puntuales que conviene retener para reflexionar; para pensar si la avalancha de novedades que nos inunda está sirviendo para transformar para bien la sociedad, para luchar contra la injusticia y la desigualdad; y en definitiva para poder dejar a nuestros hijos y
nietos un mundo mejor.

Los puertos son escenarios donde las transformaciones económicas, medioambientales y sociales se viven muy de cerca; enclaves donde se responde a las exigencias justas de las colectividades que los sustentan y donde se captan las señales que empujan hacia el cambio científico y económico.

“El Puerto de Forges” es “El Puerto de València”, el de “Gandia” y el de “Sagunto”. “El Puerto de Forges” es una muestra de esas señales de transformación de nuestro entorno con la que la Autoridad Portuaria de València ha querido repasar 50 años de creatividad, de brillantez intelectual, de buen humor, de sátira y de ternura de
uno de los grandes creadores y “dibujantes” de la realidad española, desde los años 70. Con “El Puerto de Forges” hemos incorporado a un gran creador a la colección de humoristas gráficos acogidos en El Edificio del Reloj del Puerto de València que iniciamos el pasado año con “Ortifus”; una exposición la de este año, que ha sido posible gracias a la colaboración del Instituto Quevedo de las Artes del Humor de la Universidad de Alcalá y de la propia familia de Forges. A todos ellos, pues eso.